miércoles, 9 de diciembre de 2015

DÍA MUNDIAL DE LA DISCAPACIDAD.

Nada es imposible.


Durante los últimos 15 años, el Día Internacional de las Personas con Discapacidad ha servido para promover la comprensión de temas relacionados con la discapacidad y para generar medidas que contribuyan a la dignidad, los derechos y el bienestar de estas personas. 

Este año el Día Internacional está dedicado al derecho de las personas con discapacidad a tener un trabajo decente, en condiciones de igualdad con los demás. Razón por la cual he decidido dedicar este artículo enteramente al profesor, conferenciante, escritor y actor malagueño Pablo Pineda.

Pablo es uno de los mejores representantes en cuanto a superación personal se refiere; es diplomado en Magisterio y fue la primera persona con síndrome de Down en Europa en terminar una carrera universitaria. Actualmente trabaja para la Fundación Adecco, donde imparte charlas de formación para sensibilizar a las empresas en cuanto al contrato de personas con discapacidad se refiere.

Uno de los secretos de su éxito ha sido, según sus palabras, el apoyo de su profesorado; todavía se acuerda de aquel profesor que cuando tenía siete años le dio la noticia. "Me dijo que tenía síndrome de Down y que si sabía lo que era. Yo le dije que sí, pero no tenía ni idea. Y le pregunté: ¿Soy tonto? Pero él me contestó que no y que podía seguir estudiando. No me di cuenta de lo que supuso hasta muchos años después".

Por otro lado, siempre tuvo a una familia que le apoyaba sin sobreprotegerlo “Me dejaron ser autónomo. Me enseñaban, me estimulaban y me exigían al máximo. Siempre confiaron en mí y en mis posibilidades. Ahora pasa lo contrario y hay un control excesivo sobre los niños. Creo que es bueno que vayan solos y se espabilen".

Cabe destacar uno de sus hándicaps, y es que a pesar de que estudió Magisterio no puede ejercer de profesor “Muchos padres no aceptarían que les dieran clase a sus hijos una persona con síndrome de Down”, comenta.

A pesar de las dificultades que pueda vivir, su forma de afrontarlas es con una sonrisa y un deje de esperanza en el futuro, “Una sociedad con mejores valores, en la que la diferencia sea vista como un valor y no como un problema o defecto”. Unas palabras que no hacen sino repetirnos ideas como las de la integración social o la igualdad, factores importantes que garantizarán que toda la ciudadanía pueda afrontar sus propios desafíos personales, sean cuales sean. 



Noelia Beltrán, 2ºbach A

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