miércoles, 9 de marzo de 2016

MÁLAGA Y EL MUSEO POMPIDOU.

Artículo sobre la excursión a Málaga del 12 de febrero de 2016. 


A diferencia de lo que se suele esperar, salimos del instituto a la hora prevista y sin complicaciones. Aunque en Estepona ese día estuviese nublado, el sol en Málaga era brillante. 
Primero, empezamos por el teatro, “Don Juan Tenorio”, el diálogo era en francés y aunque a veces el vocabulario era demasiado difícil, conseguimos enterarnos de la historia, puede que ayudase la clase del día anterior, en la que nos lo explicaron para que pudiésemos seguir más fácilmente la trama. 

Después llegamos al Museo Pompidou, aunque habíamos aparecido tarde, nos dieron la bienvenida con una sonrisa. Nos dividieron en dos grupos, uno realizaría la visita guiada en francés y el otro en inglés. En el museo nos enseñaron que hay que pensar más, que no todo es lo que parece y que siempre debes valorar tus opiniones.




Volvimos más tarde de lo previsto, pero muy contentos por el día que habíamos pasado lejos de la monotonía de las clases .


JULIA MARTÍN PÉREZ 2ª A

martes, 8 de marzo de 2016

DÍA DE LA MUJER.

Entrevista a Ana.


Con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, se realiza una entrevista a Ana, mujer de 82 años, que a través de su historia nos permite comparar épocas y valorar el avance de la figura de la mujer en la sociedad.

Ana nació en 1934, dos años antes de que comenzara la Guerra Civil, así, esta marcó su infancia y todo el camino hacia la madurez. Se denomina a sí misma como una niña de la postguerra, lo que nos dice mucho de la situación que le tocó vivir. No recuerda mucho más sobre la guerra que aquello que le han contado; pero sus anécdotas y vivencias posteriores a la guerra están ancladas en su memoria, dejando impresa una huella que el paso del tiempo no ha conseguido borrar. 



Comenzó a trabajar y se casó joven. Madre de dos niñas, trabajadora y amante del estudio, no se dejó doblegar y luchó por conciliarse con la vida laboral. Sus palabras nos hacen reflexionar sobre el paso del tiempo y los cambios que se han producido.

En mi encuentro con Ana le explico que voy a realizarle una serie de preguntas que versarán sobre su persona y su papel como mujer desde su infancia.

P: ¿Cuántos miembros tenía su familia?

R: Éramos cinco compartiendo la misma casa, mis padres, mis dos hermanos y yo; aunque teníamos un gran apoyo familiar de fuera de casa. Después, me casé y tuve dos hijas.

P: ¿Quién estudió en su familia? ¿Recibió la misma educación que sus hermanos?

R: Todos los niños, tanto mis dos hermanos como yo. Aunque nos vimos obligados a salir de la escuela muy pronto, cuando aprendimos a leer, escribir y las matemáticas básicas. Mis hermanos porque tenían que comenzar a trabajar y en mi caso porque el cura que llevaba el colegio decidió que ya había aprendido bastante y que debía aprender a coser, aunque mi madre quería que yo estuviera en el colegio lo máximo posible, hasta los catorce años, porque además a mí me encantaba estar allí.

P: ¿A qué edad comenzó a trabajar?

R: Comencé a los doce años, por lo que acabé el colegio dos años antes de lo que hubiéramos querido. Al salir, entré en una sastrería para empezar a aprender el oficio, y tras muchos años conseguí aprenderlo al completo. Cuando empecé me pagaban treinta pesetas al mes, mientras que uno de mis hermanos ganaba alrededor de veinte pesetas al día por trabajar en el campo. Sin embargo, el sueldo fue aumentando a medida que aprendía a coser.

P: ¿Con qué edad se casó? ¿Afectó eso a su vida laboral?

R: Me casé con 22 años, cuando iba a prepararme para trabajar como operadora de Telefónica, aunque la compañía obligaba a las mujeres a dejar el trabajo cuando se casaban, solo pudiendo volver si no había un hombre que mantuviera la casa. Además justo después de casarme nació la primera de mis hijas y tuve que quedarme criándola.

P: ¿Volvió a trabajar? ¿Cuándo? ¿Por qué?

R: Volví al trabajo en 1970, comencé a trabajar en un locutorio de Telefónica como autónoma, ganando un porcentaje dependiendo de las llamadas que se realizaran. Empecé porque me gustaba trabajar fuera de casa, y además porque quería poder costear a mis hijas una educación adecuada y que pudieran estudiar lo que quisieran, y también porque podía relacionarme mucho con la gente que iba al locutorio, socializando a la vez que trabajaba. No obstante, a pesar de estar trabajando también tenía que cuidar la casa y ayudar a mi madre cuando era necesario.

P: Por lo que ha vivido, ¿cree que la situación de la mujer en España era similar que la de en otros países de nuestro entorno?

R: La verdad es que no estaba muy enterada de ello, pero creo que sí, que la situación de la mujer ha ido avanzando de forma similar en toda Europa.

P: ¿Cree que hay profesiones que tienen género, es decir, que existen profesiones que son exclusivas para mujeres y otras que son exclusivas para hombres?

R: Yo creo que la mujer es capaz de todo y puede desempeñar cualquier trabajo que quiera. Al igual que un hombre puede dedicarse a un oficio que siempre se haya categorizado como “femenino”.

P: Sobre la mujer en el ambiente doméstico, ¿cree que hay diferencias en la figura de la mujer antes y ahora?

R: Sí, mucha, porque han tomado un papel activo en la vida laboral, y ahora hay hombres que comienzan a colaborar en ciertos aspectos domésticos como encargarse de los hijos e hijas u ocuparse de la cocina. Mientras que antes el ama de casa abarcaba con todo, trabajando todo el día sin descansar nunca. Creo que eso ha comenzado a cambiar, aunque, en mi caso, he tenido que hacer frente a todo.

P: ¿Hoy en día un hombre debería contribuir las tareas domésticas que siempre ha realizado las mujeres?

R: Sí, de hecho, creo que lo han comenzado a hacer. Pero eso no lo he vivido yo. Yo he tenido que hacer todo (criar a mis hijas, cuidar la casa, ayudar a mi madre…). Cuando yo hacía estas tareas mis hermanos y mi marido trabajaban.

P: Ahora, voy a plantearle una situación: una familia decide tener un bebé, por lo que o el padre o la madre deberá cuidarlo mientras que el otro trabaja para llevar dinero a casa, ¿quién cree que debería hacer cada cosa?

R: Pues, yo tengo la mentalidad de que es la madre quien debe cuidar a los hijos, pero si pueden alternarse y cuidar al bebé y trabajar los dos, mejor.

P: ¿Qué diferencias cree que hay en la situación de un hombre y una mujer de ahora con respecto a su juventud?

R: Creo que hay muchas. Por ejemplo, con respecto al cuidado de los niños y el resto de tareas, aunque la mujer sigue abarcando la mayoría de labores domésticas; además fuera del ambiente familiar también noto que algo ha cambiado, ahora las mujeres pueden ocupar cualquier profesión, cosa que antes era imposible e inimaginable, por lo que bajo mi punto de vista, la diferencia es abismal.

P: A pesar de los cambios todavía hay situaciones en las que el hombre se sitúa por encima de la mujer, de esta forma han ido surgiendo colectivos que luchan por los derechos de la mujer, ¿qué opinas sobre esta lucha?

R: Que gracias estos grupos se ha conseguido mucho. Por ejemplo, en materia de violencia de género. Antes, si una mujer era maltratada e iba a la policía esta se desentendía del asunto, justificándose diciendo que “eran temas de familia”; además no se veía a la mujer como víctima, sino que al darse un caso así, la gente hablaba mal de ellas en lugar de darles apoyo; en este aspecto creo que se ha avanzado bastante. No obstante, a pesar de que haya habido cambios todavía hay situaciones en las que el hombre está por encima de la mujer.

Estas palabras son la voz de la experiencia, de la experiencia de alguien que ha vivido una serie de cambios políticos, domésticos y sociales, y que nos muestra cómo se ha avanzado en lo que se refiere al papel de la mujer. Sin embargo, aunque ya hayamos andado mucho por el camino hacia la igualdad entre mujeres y hombres todavía nos queda una larga distancia para alcanzar la meta y que a tanto hombres como mujeres se les considere lo que realmente son: personas, que ante todo son iguales en derechos.

José Antonio Fernández Martínez, 2ºbach-A

ANDALUCÍA.

Con motivo de la celebración del Día de Andalucía hemos preparado en clase una serie de artículos sobre lugares de nuestra comunidad y que iremos publicando periódicamente. Hemos intentado realizar una especie de "guía turística" de nuestra tierra, dando a conocer lugares de interés que no sean las capitales de provincia. Esperamos que sea de vuestro agrado. Comenzamos.

ESTEPA:

Estepa es un municipio español de la provincia de Sevilla, en la comunidad autónoma de Andalucía. Está situada en la zona sureste de la provincia.

Debido a su ubicación, Estepa es conocida como el "Balcón de Andalucía". Surgida originalmente en lo alto del cerro de San Cristóbal, desde éste se divisan en días claros Sevilla, Córdoba o Málaga, así como las sierras de Granada.

Las actividades económicas más importantes de Estepa son la industria del dulce navideño y la producción de aceite de oliva. La producción de dulces se concentra en el período previo a las fiestas navideñas con la producción de mantecados, polvorones y otros dulces. El aceite producido en Estepa y su comarca cuenta con la Denominación de Origen Protegida Estepa.

En el actual término municipal de Estepa se han encontrado restos arqueológicos de asentamientos humanos que se remontan a tiempos anteriores a la dominación romana.

Fue declarada conjunto histórico-artístico en 1965. Cuenta con monumentos civiles y religiosos de gran valor artístico y arquitectónico, con miradores con vistas a la campiña.

También son de atractivo turístico varias fiestas y ferias populares que se celebran a lo largo del año, sobre todo los desfiles procesionales de la Semana Santa de Estepa.

Monumentos; Conjunto histórico Cerro de San Critóbal: Iglesia de Sta. María, Convento franciscano, Convento de clausura, Torre del Homenaje, muralla. Iglesia de Ntra. Sra. de los Remedios, Iglesia de S. Sebastián, Ermita de Sta. Ana, Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen, Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, Ayuntamiento, Plaza del Llanete, Torre de la Victoria, arcos en bocacalles, calles empedradas, Casa de los Marqueses.

¿Qué hacer en Estepa? 



Estepa es la cuna del mantecado y del polvorón, es conocida en toda España como "La Ciudad del Mantecado". El mantecado es un dulce típico de la repostería española, caracterizado por ser amasado con manteca de cerdo y ser consumido en cualquier época del año, especialmente en Navidad.

El inicio de la comercialización del mantecado se produjo en el siglo XIX cuando Filomena Micaela Ruiz Téllez, conocida por el apodo "La Colchona", se los diera a su marido, que era transportista desde Estepa a Córdoba, para que los vendiera en los mercados por los que pasaba. La fábrica "La Colchona" sigue actualmente comercializando estos dulces artesanos y es reconocida como "la casa más antigua de Estepa". 

Hoy día existen 24 fábricas de mantecados, 20 millones de kilos producidos al año y más de 2000 trabajadores locales hacen de esta industria una actividad indispensable. Las ventas rondan los 50 millones de euros y un 10% de esta facturación se genera ya en el exterior.

Estepa está orgullosa de surtir estos productos navideños a todas las familias españolas durante la Navidad e invita a todo el mundo a conocer su industria y los secretos de la elaboración de estos dulces.

HALINA LILLO 2º BACHILLERATO - A