domingo, 4 de noviembre de 2018

"Halloween" y los cuentos de terror.

"La melodía"


Estepona, 31 de octubre de 1935 

Era una fría y lúgubre noche de otoño, la lluvia caía con intensidad y una bruma espesa empezó a cubrir las calles del pueblo. El sacerdote, como de costumbre, seguía en la Iglesia de los Remedios preparando el sermón de la mañana siguiente, cuando de repente se empezó a oír una sorda melodía, casi imperceptible. El cura se dio la vuelta para ver si había algún gato que se podría haber colado en la iglesia y estuviera tocando el órgano. 

Pero no, no había nada, así que el padre no le dio importancia y siguió preparando la misa. Pero aquella melodía, conforme pasaban los minutos y las horas se iba haciendo cada vez más y más fuerte, tan fuerte que el sacerdote empezó a desconcentrarse y quizás a asustarse. 

-¿Quién es el gracioso que está tocando el órgano?, dijo un tanto molesto. 

Pero nadie contestó. En la iglesia no había nadie más que él. Así que el cura siguió intentando preparar su sermón. Pasada una hora, el ruido era tan ensordecedor que los vecinos que vivían cerca de la iglesia empezaron a despertarse por culpa de la música. 

-¡Para el órgano ya, por favor!-Gritaban los vecinos. -¡No son horas de tocar! gritaban otros. 

El cura se acercó al órgano y observó aterrorizado que se estaba tocando solo. Asustado, el sacerdote empezó a correr hacia la puerta de la iglesia, pero justo antes de que este llegase, el enorme portón se cerró. 

El pánico inundó la mente del cura. Los vecinos, al oír los gritos de horror del sacerdote, se acercaron a ver que estaba pasando. Empezaron a pegar en la puerta; 

-¿Está usted bien, padre? ¿Necesita ayuda? Pero el anciano sacerdote sólo pedía ayuda a gritos; -¡Por favor, ayuda!- gritaba el padre...

Eran ya las cuatro de la madrugada cuando el cura dejó de gritar, afónico y agotado. Corrió hacia la pila de agua de la sacristía para beber un poco, con la mala suerte de tropezar con un banco, hiriéndose de gravedad en la cabeza y quedando inconsciente. 

A la mañana siguiente, la Guardia Civil tiró la puerta de la iglesia abajo, y cuando entraron, encontraron al cura muerto entre dos bancos. 

Esa noche hacía un siglo del destierro de los frailes franciscanos de la Iglesia de los Remedios...

Fdo. David Mesa Pérez, 2ºF

No hay comentarios:

Publicar un comentario